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José Manuel Martínez. Una visión personal y reflexiva.

José Manuel Martínez.  Una visión personal y reflexiva.

 

      José Manuel Martínez. Una visión personal y reflexiva.             

 

 

                     El artista, como cualquier ser humano siente esa necesidad de luchar contra lo desconocido. Y en ese sentido, como las más poderosas fuerzas que posee son las artísticas, las emplea para ese fin. En el otro lado nos encontramos al público expectante  para evaluar los resultados de esa lucha donde las fuerzas del arte se baten con el misterio. Sería necesario estudiar, por ejemplo, las condiciones que llevaron a Leonardo a pintar aquella sonrisa de la Gioconda mientras sentía el influjo de un reflejo en aquel preciso momento. Ese misterio continúa atrayendonos y cautivándonos. La obra de arte es un espejo que transfigura  el momento de una forma excepcional hasta el punto de hacer de ese instante, infinitos momentos que amplian la realidad humana de forma permanente.

                    ¿ Qué lleva por tanto a José Manuel Martínez a seleccionar algunas de la obras mas importantes de la pintura y reivindicarlas con otra mirada? La respuesta es sencilla: nos da otra visión de ese momento de lucha hacia lo desconocido y misterioso desde esos grandes maestros. Con ello nos demuestra que la obra de arte es una síntesis del elemento individual que la crea y del elemento social que la distingue y la tranforma en múltiples aspectos haciéndola extremadamente variable. Y José Manuel lo hace de un modo brutal: prescindiendo del color. Asi nos lleva con naturalidad a su terreno a través del blanco y el negro. Como un “yin y yang” que recoge toda la dualidad existente en el universo y nos dice, a través de sus reproducciones,  que cada ser, objeto o pensamiento,  posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. De esto se deduce que nada existe en estado puro ni en absoluta quietud, sino en una continua transformación. Eso nos transmite José Manuel haciendo volver a sus orígenes a Caravaggio, Millet, Goya o Botticcelli por citar algunos. Y lo hace con naturalidad, sin encogimiento ni cortedad por enfrentarse ante auténticas obras maestras. Pero no lo hace inconscientemente,  si no de forma meditada y reflexionada. Por que este pintor de La Almunia de 52 años no deja nada al azar. Para el todo está relacionado, todo tiene su causística. La unidad de lo absoluto y lo relativo en la pintura, en la poesía, en la música, nos ilumina y nos encamina a la consecución de nuestra percepción de lo creado para volverlo a crear,  pero con otros ojos, con otra mirada, para desde ahí crear algo nuevo e irrepetible. Quizá por ello sea un artista monotemático. No trabaja dos temas a la vez, no mezcla conceptos. Se centra en un tema hasta que queda satisfecho de su resultado sin escatimar tiempo, sin prisa, hasta que la obra tiene su conclusión, tanto en su teoría como en sus formas. Y ese modo de actuar para este fundador del Colectivo de Artistas Locales (CAL) junto a Alfonso Lorén y José Luis López, le lleva a reflexionar sobre cualquier cosa que le llame la atención. Y reflexiona tomando apuntes esquemáticos en su libreta sobre conceptos e ideas para después desrrollarlos a su manera en el papel de dibujo o en el lienzo. Y nos muestras sus trabajos sobre las manzanas, la poesía, la música, la huerta……y el resultado son “las huertas de La Almunia” donde hace todo un recorrido pictórico y literario por las desaparecidas huertas de dicha localidad, para según nos dice “…enseñar a nuestros hijos la historia de sus padres, abuelos y bisabuelos por que mañana puede ser muy tarde…”  o las “Cuatro estaciones”, o sus “Retratos psicológicos” o su concepto de la “atracción como impulsos eléctricos”. Y cuando habla, por ejemplo,  sobre las posibilidades expresivas de la “mano” elemento conceptual desde el que le gusta desarrollar un dibujo o pintura, da la sensación que está seguro de lo que dice por que lo ha madurado, reflexionado y comprobado por el mismo. Y si lo hace con una “manzana”, desarrolla toda una tesis sobre la diferencia de este fruto con o sin piel, lo cual, aunque parezca una cuestión banal, después de oir a José Manuel  uno, cuando monda el mencionado fruto que comió Adan,  comprueba perfectamente la diferencia. Pero para eso hay que escuchar al artista y ver su obra, solo asi comprobaremos que ya no veremos esos elementos y todos aquellos – con los que, repito, conceptualmente juega- de la misma manera que antes. Quizá esta forma de filosofar en el arte le venga desde su mas tierna infancia influido por un entorno verde, libre, natural, que invita  a la evasión mental como el de La Almunia. O quizá también de la influencia de esa especie de artista global que era el salesiano don Cancio Petruzio, impulsor de muchas iniciativas culturales en esta localidad de la comarca de Valdejalón y de que  recibió enseñanzas y  correcciones.

 

                     Los dibujos y la obra de José Manuel se pueden encontrar en la ya desaparecida revista “Rivera” donde inició sus agudas sátiras de “Albarcudico”, o en “La replazeta” en la que aparecen dibujos e ilustraciones y como no en sus exposiciones colectivas o individuales. Seguiremos la estela de su obra. Estaremos expectantes para aprender de sus conceptos madurados y expresados. Estaremos junto a él para nutrirnos de sus conclusiones. Nos ayudará a pensar y a  desentrañar lo misterioso.

 

CAL

 

 

 

ARTE CON UN

ARTE CON UN

Juan Francisco Casas es un artista de La Carolina que pinta, parte de su obra, con bolígrafo.

No será el primero ni el último en pintar con ese material, pero unido a las imágenes que elige y el efecto que producen en el espectador, el resultado es espectacular, valga la "rebuznancia"...

http://www.elpais.com/fotogaleria/Hiperrealismo/boli/4939-1/elpgal/?aut=false

GALERÍA DE FÉLIX GARCÍA DOMÍNGUEZ

GALERÍA DE FÉLIX GARCÍA DOMÍNGUEZ

He colgado una galería de cuadros que no estaban en mi página web "De pintura".

http://picasaweb.google.com/fjgarciadominguez/GaleriaDeCuadros

Si alguien está interesado en colgar una galería propia es fácil en Picasa de google, aunque hay otras opciones en internet. Para lo que haga falta aquí estamos.

Sería interesante ir ampliando los artículos sobre los artistas escritos por Manuel Cuenca con imágenes de las obras...

FGD  

Arte y más: Fiona Banner

Arte y más: Fiona Banner

Fiona Banner Merseyside, 1966

Artista británica. Estudia primero en el Kingston Polytechnic y después en el Goldsmiths College (1991-1993). Lo más conocido de su obra son las llamadas “still films” (películas quietas o detenidas), en las que explora las posibilidades y las limitaciones y del lenguaje. Desde 1994 elabora textos manuscritos o impresos en los que describe películas o escenarios con sus propias palabras y una gran meticulosidad. En 1996 participa en la importante muestra “Spellbound” de la Hayward Gallery, dedicada a los entrecruzamientos entre arte y cine. Allí muestra su libro The Nam en el que narra seis películas comerciales en torno a la guerra de Vietnam. En el 2000 comienza a investigar el cine pornográfico y aborda el tema de la sexualidad en obras como Arsewoman in Wonderland, particular visión de las aventuras de Alicia. En 1998 realiza una serie de esculturas que representan puntos –signos de puntuación- de tamaño monumental, con la intención de “puntuar” el espacio de la galería a la manera de un texto. Entre sus exposiciones cabe mencionar la individual de la Hayward Gallery (2001) y “Your plinth is my lap” en la Neuer Aachener Kunstverein, Alemania (2002). Es nominada para el Turner Prize en 2002.

Fusilado de Masdearte

 

«Si esta mierda es el mejor arte inglés joven estamos perdidos» Dura crítica del ministro de Cultura británico contra los finalistas del polémico Premio Turner

 

http://www.tate.org.uk/britain/exhibitions/turnerprize/2002/banner.htm

 

http://news.bbc.co.uk/1/hi/entertainment/arts/2016542.stm

 

http://www.artnet.com/artist/704498/fiona-banner.html

WEB GALLERY OF ART

WEB GALLERY OF ART

Hola! no podia empezar a escribir en este blog sin recomendaros una pagina web que deberiamos tener todos en nuestra carpeta de favoritos. Se trata de una pagina hungara, www.wga.hu , en la que nos encontramos un gran archivo de imagenes de artistas, movimientos y zonas geograficas concretas, desde la antigüedad hasta el siglo XVIII. Son imagenes de una gran resolucion y calidad, que por cierto son las que yo llevo utilizando para estudiar desde hace años.

   Pero tambien hay que destacar que esta pagina incluye una parte de musica clasica que esta bastante bien. Podemos encontrar obras desde Monteverdi hasta Mozart. Una maravilla. Espero que disfruteis del climax que proporciona, por ejemplo, visionar las obras de Caravaggio (con una gran calidad) mientras de fondo nos acompaña la pasion de San Mateo de Bach.

Un cordial saludo a todos y espero que disfruteis de esta pagina al igual que yo.

Alfonso Lorén. De la pintura a la cerámica

Alfonso Lorén. De la pintura a la cerámica

 

Que misterioso influjo recibe un artista para dirigir su carrera por unos u otros derroteros. En ese proceso que se llama inspiración, fenómeno irresistible y vital, se producen una serie de fenómenos que forjan su personalidad artística,  haciendolo fluctuar de manera permanente y llevándolo a destinos que posiblemente jamás hubiera sospechado. Y es que un artista, como  creador, está en un contínuo proceso de aprendizaje y evolución. Este camino  marca irremediablemente su destino, su obra global.

 

Muchos años trancurrieron desde que Alfonso Lorén hiciera su primera exposición. Por aquel entonces cuando formó el grupo CAL junto con José Manuel Martínez y José Luis López le seducía la pintura. Estuvo en esa técnica durante años. Pero si observamos con atención su pintura en aquellos tiempos pretéritos, ya se intuía que el Alfonso “pintor” realizaba sus cuadros con la sensación y la forma en sus elementos gráficos de querer huir, escapar de una superficie plana  para derivar en algo más volumétrico, más tridimensional. El fundamento de su pintura era su inquietud por experimentar con lo abstracto, después con lo figurativo, o con ambos estilos a la vez, trabajando con materiales de lo mas diverso: sal, paja, tierras… Es conveniente alertar al aficionado sobre que pasos previos se mueve el artista para lo posterior. Digamos que después de ese proceso, su obra ha sufrido una mutación para terminar en la actualidad en un horno de ceramista. Si, por que a este artista creador e investigador incansable, una sola dimensión se le quedaba corta. Cuando empezó a descubrir las posibilidades de la cerámica  se metió en el tajo de los barros, esmaltes, temperaturas, oxidaciones y  su infinito universo de posibilidades creativas. De Alfonso Lorén se puede decir que es un “pintor” en “tres dimensiones reales”. Por eso eligió la cerámica.

 

Y del origen del cuadro “plano” surgió el “cuadro escultura”en cerámica, con un estilo personal e identificativo en este artista-ceramista. Y en ese cuadro el motivo fue  cogiendo volúmen, se fue escapando hacia afuera para mostrarnos, en una enmarcación de  volumétrica cerámica sus “puertas” como fronteras de intimidad pasada, en las que busca y logra con maestría los efectos de la madera vieja, o sus “cerrojos” que sugieren misterio y curiosidad como fieles guardianes herméticos y generacionales de un pasado ancestral.  Elementos que exigen, o cuando menos solicitan, un lugar en nuestra memoria. Y sus “llamadores” se convierten en silenciosos aldabonazos hacia la atención y reflexión del espectador. Y así  infinidad de ocurrencias de este artista nacido en la Almunia, casi todas  con la inspiración genética de sus raíces. Por que decir Alfonso Lorén, es decir su tierra, sus raíces, su cultura aragonesa y su denuncia de lo que considera que atenta contra ello. Pero sin estridencias, sin fundamentalismos, sin aspavientos, con quietud y sosiego, tal y como es él. Pero no sin el  orgullo y la consciencia de asaverarlo sobre la solided cultural, rica y diversa de su tierra. Por que esa constante está en su obra y se ve a primera vista. Se siente que Alfonso  ha recorrido Aragón de punta a punta para nutrirse de esos elementos para su obra. Elementos simples pero nobles . Aquellos que etnográficamente definen a un pueblo y su cultura. Y sus “espantabrujas, cabezudos, tiasjoaquinas,duendes,capiteles…..”. Barro-Fuego es a Hierro- Madera. Esa es su relación armónica. Es su alquímia particular. Como el alquimista medieval, Alfonso Lorén tiene su propia relación armónica con el universo y con su mundo a traves del fuego. Son sus dos elementos esenciales barro-fuego para conseguir su transmutación virtual en hierro-madera. El hierro y la madera aparecen reproducidos después del proceso de cocción de una forma perfecta y fidedigna.

 

Y en ese proceso evolutivo que marca irremediablemente su obra, por fín las formas abandonan definitivamente el cuadro, para salir exentas de cualquier soporte y mostrarlas ante nuestros ojos como un nuevo ser, como un alumbramiento del mismo. Y sus motivos ocupan ya su propio volúmen, su propio lugar único e irrepetible en el espacio. Y de ahí surge una nueva forma de trabajar, pero manteniendo el “concepto” o lo que es lo mismo, su universo. Siendo fiel asi mismo Alfonso nos deleita en su caminar hacia un destino artístico lleno de nuevas y  agradables sensaciones, mensajes y efectos armoniosos. Con una sinonímia entre todo ello que hace que contemplemos su obra con placer y curiosidad por sus nuevas creaciones. Estaremos expectantes en su devenir artítico. No nos dejará indiferentes.

 

CAL

 

Mis Cuadros Favoritos. Las Meninas

Mis Cuadros Favoritos. Las Meninas

Los cuadros de Velázquez son una conjunción única y fascinante de grandiosidad y realismo, intimidad y distanciamiento. Las Meninas es su retrato colectivo más complejo e intrigante. En el centro se encuentra la infanta Margarita, hija del rey, de cinco años de edad, flanqueada por sus damas de  honor las meninas, que dan nombre al cuadro. Aquí Velázque hace un juego con nuestra percepción y la relación de los retratados. Se autorretrata a la izquierda pintando ante un gran lienzo, pero ¿que ahi ahí?. No está pintando el retrato de la infanta, ya que está a su lado. La respueta se esconde en el espejo del fondo, que refleja al rey y a la reina posando para Velázquez. La pequeña infanta ha entrado en la estancia para ver a sus padres. Velázquez subvierte todas las normas y al hacerlo teoriza tanto sobre el arte del retrato como de la condición del artista.

El doble retrato.- Felipe IV y la reina aparecen reflejados en el espejo del fondo. Se les retrata de pie, bajo un cortinaje, en el lugar que ocupa el espectador del cuadro.

La dama de honor de la izquierda.- Doña Agustina Sarmiento le ofrece a la infanta en un plato de oro un búcarom rojo que contiene probablemente agua fresca.

El título.- Este lienzo figuraba en los inventarios del Palacio Real de Madrid con el título de El cuadro de la familia. Más tarde, aparece catalogado en el Museo del Prado en 1743 por su director don Pedro de Madrazo con el nombre de Las Meninas, título que tuvo un gran éxito literario y que ha perdurado hasta nuestros días. Dicho título le fue impuesto al cuadro como referencia a dos personajes que aparecen en él y apoyándose en la descripción que hace de la obra el pintor y escritor Antonio Palomino de Velasco (1555-1626) en su obra Museo pictórico. Cuenta el señor Palomino en esta obra que «dos damitas acompañan a la Infanta niña; son dos meninas». La palabra menina es de origen portugués y es el equivalente a paje en femenino. Llamaban así a las hijas de personajes de la nobleza que entraban en Palacio como doncellas de honor de las Infantas y las acompañaban en su séquito a todas horas. Sólo recibían este apelativo hasta que les llegaba el momento de la puesta de largo, así pues eran siempre damas muy jóvenes. Otros títulos que aparecen en los inventarios son: «La Sra. emperatriz Infanta de España con sus damas y criados y una enana donde se retrató el pintor a sí mismo pintando» (por referencia a la Infanta, futura emperatriz de Austria) y «La Infanta María Teresa» (siendo tal referencia equivocada).

 

La dama de honor de la derecha.- Doña Isabel de Velasco aparece a la derecha de la infanta con un gesto ensimismado y atento a los deseos de ésta. A su espalda, con hábito monjil y de viuded, la dueña Marcela de Ulloa conversa en la penumbra con un guardadamas, que al parecer se trata de don Diego Ruiz de Azcona.

La infanta.- Velázquez consiguió una especialísima agudeza en este retrato de la infanta. La riqueza del vestido y las joyas y la formalidad del gesto no esconden la vulnerabilidad de la niña.

Orgullo de cortesano.- Ricamente vestido y presentándose como cortesano, el artista escudriña a la pareja real parapetado tras el lienzo. El protocolo de la época era de extrema rigidez: a pocas personas se les permitía tanta intimidad con la familia real, y sin embargo el artista totalmente concentrado, se echa hacia atrás y, con mirada escrutadora, estudia a los retratados sin prisa aparente. Tampoco lo distre la infanta ni su séquito. Repárese en la actitud aburrida del mastín, indicativa de que los presentes llevan allí largo rato.

La orden de Santiago.- Velázquez lleva la cruz de la orden de Santiago que no se le concedió hasta 1658, dos años después de finalizar el cuadro. La cruz se añadió al cuadro a instancias de rey Felipe IV.

El autor.- Diego de Silva y Velázquez (1599-1660).- Antes de entrar al servicio del rey. en 1623, velázquez se especializó en escenas de género. Felipe IV tomó especial interés por él y encardinó su carrera en la producción de retratos reales. Animado por Rubens, en 1629 visitó Italia para estudiar el arte de la antigüedad. Recibió la influencia de Tiziano  cuyas obras se guardaban en la colección real. Maestro en el manejo de luces y sombras, sus innovaciones ejercerían gran influencia en el arte del siglo XIX.

 

José Luis López Alonso. Pinta para comunicar

José Luis López Alonso. Pinta para comunicar

Cuando vemos una pintura aparece ante nuestros ojos todo un universo de  sensaciones. Nos hacemos preguntas, reflexionamos. Recibimos una comunicación conmovedora y misteriosa que nosotros intentamos descifrar. Nos metemos en el cuadro para observar con detalle algo que nos llama la atención.

Si contemplamos las pinturas de José Luis López Alonso, enseguida sentiremos la sensación de que nos quiere transmitir algo. Sabemos que está ahí y lo debemos  averiguar. Nos ofrece claves en su código, pero sobre la base de que tarde o temprano, después de reflexionar un poco seremos capaces de percibir y decodificar.

Si observamos sus cuadros en conjunto quizá nos parezca que no hay relación entre ellos. Como si en la realización de cada cuadro este muriera sin solución de continuidad.  Pero enseguida nos daremos cuenta que es una ilusión, un engaño a nuestra vista, por que el resto de nuestros sentidos detectarán que todo tiene su misma raíz, que   cada cuadro representa una parte de su mundo, el del artista. Cuadros que mueren para volver a nacer en el cuadro siguiente con un vigor renovado. La esencia es la misma. La forma y el color mueren sí, pero para hacer renacer en el cuadro siguiente el mismo “concepto” en un estado de diferentes formas y colores. Nos dice lo mismo pero con una mutación natural. Como el gusano que da paso a la crisálida para comenzar de nuevo el sentido evolutivo. Y lo muestra como un ciclo vital y trascendente que exige su necesidad de actuar con libertad, sin ataduras plásticas ni academicistas, pero guardando muy bien las formas. José Luis pinta lo que quiere y como quiere pero siendo fiel e inamovible en sus conceptos. Y este pintor de La Almunia pinta como habla, con la firmeza de un hombre curtido en el difícil y noble oficio del campo. En su conversación, como en su pintura, es concreto y sincero. No hay palabras de más ni pinceladas de más. Tampoco hay elementos que estén en el cuadro de forma gratuita. El pinta para comunicar y lo hace con las palabras precisas, o lo que es lo mismo, con las pinceladas precisas y con los elementos necesarios. Ni uno más ni uno menos. Y nos muestra la soledad del ser humano dentro de un mundo masificado y egoísta en una hoja, en una flor, en un objeto, en un árbol… Y destaca la importancia de la mujer, bien sea en la forma de un alo solitario de voluptuosa desnudez y angustioso misterio, o bajo la representación de una figura maya como crisol de culturas que sugiere el mestizaje. O nos hace un bucle para situarnos en un paseo por sus raíces, sus ancestros, su cultura…. y nos relata con mano segura el fenómeno cultural de sus “cabezudos”, con ojos humanos e  indescriptibles que asoman por una boca de cartón piedra. Si, por que el ser humano es una paradoja que esconde su yo más interior y lo  disfraza,  para representarlo a los demás recubierto de algo que no es, en una ceremonia callejera lúdica y pagana. Y si seguimos paseando nuestra vista por su obra, de golpe nos hace un requiebro más en su estilo y revolotea sobre el cómic para ofrecernos una soledad de prostíbulo, donde sus dos personajes, un hombre y una mujer, después de la unión carnal se disponen a seguir rumiando sus soledades cada uno por su lado separando de nuevo su frugal encuentro. Todo esto y mucho más nos ofrece este pintor con años de bagaje pictórico. Creador del grupo CAL junto con Alfonso Loren y José Manuel Martínez y pintor desde que tiene uso de razón, recuerda con cariño y admiración, como lo hacen otros artistas de la comarca, a Don Cancio, salesiano e impulsor del arte y del interés por el arte en La Almunia, a quién agradece en la distancia de los años, la motivación y las enseñanzas recibidas desde niño.

Y después de este paseo por su obra dejamos a José Luis López en su estudio, lleno de cuadros, tinajas antiguas, ilusiones y proyectos. Por que el pintor y su sensibilidad no descansan. Y lo dejamos, madurando la idea que no cesará hasta que se lleve a la práctica en el lienzo de trabajar sobre el fenómeno de la inmigración y los abusos que ello conlleva. Por que su arte es también crítico, reivindicativo y de denuncia ¿De qué sirve el arte, si entre otras cosas no remueve conciencias? Estaremos expectantes.

CAL

José Ramón Lóbez. Escultor

José Ramón Lóbez. Escultor

La piedra cambia de significado cuando es observada por los ojos del artista. Y cuando esta es modelada deja de pertenecer al universo geológico, para formar parte de otro universo: el artístico, desde alguien que crea, que trasforma e impregna de elementos nuevos esa materia, hasta ahora inerte, para convertirla en algo vivo, cambiando su fundamento y destino primario para el que la naturaleza lo creó. Eso es lo que hace José Ramón. Este artista del municipio de La Muela posee esa extraña virtud que  le hace ver más allá de lo inerte, de lo banal, para cargar de sentido artístico y volumétrico una arenisca, una caliza, un alabastro o un mármol de Calatorao. Y lo hace con una facilidad innata y sorprendente. Ya de niño sentía pasión por las piedras. Se fijaba en ellas, las estudiaba y sentía su mensaje. Desde que, siendo pequeño, su tío le regaló un libro sobre Egipto no ha parado de buscarle sentido a la piedra. Si, por que las piedras transmiten sensaciones y las sensaciones son códigos que no todo el mundo tiene el privilegio de poder captar.  

Y José Ramón Lóbez, escultor perteneciente al Colectivo de Artistas de Valdejalón, tiene ese don para  poder producir otra versión de la misma naturaleza y transformarla, haciéndonos sentir nuevas sensaciones que nos transportan al pasado. A un pasado que nos resulta ancestralmente conocido, como una minúscula pero sustancial reencarnación de lo vivido por nuestros antepasados, haciéndonos ver la insignificancia de una sociedad atrofiada para recuperar esos valores de conexión con la naturaleza, como una nueva realidad.  Por que para José Ramón, la realidad no está en lo cotidiano. Para este escultor de 54 años hecho así mismo, la realidad está en otro plano, en cada piedra que trabaja y que transforma, unas veces en algo nuevo y otras en algo reproducido de culturas pretéritas, para recordarnos que estamos aquí por que otros han estado antes que nosotros. Y nos da una lección de historia “en tiempo real” que se puede ver y tocar, haciéndonos recuperar ese pasado dormido, esa memoria histórica y tribal que nos hace ser más auténticos y a la vez más humildes en la sociedad del frenesí. Y lo hace con elementos y conceptos recuperados del pasado: símbolos celtas, cruces templarias, escudos medievales, iconografías religiosas o paganas, todo fruto de un desarrollado sentido de búsqueda de nuestras raíces, para convertirlos en  una auténtica aula visual, crítica y  magistral de historia.

Y mientras muestra sus obras, que desde la fachada de su casa se esparcen por multitud de lugares, en La Muela y fuera de ella, nuestra mente reproduce  ese sonido de voces divinas que nuestros antepasados oían cuando trabajaban esas mismas formas en esas mismas piedras extraídas de esos mismos lugares. Y uno se ve en ese monte mágico, en esa “muela” -como hermana menor de un Moncayo místico, ancestral y misterioso al fondo- y se imagina enraizado con esta naturaleza dura, difícil, modelada desde hace millones de años por el dios Eolo, ahora convertido en motor de multitud de modernos molinos de energía renovable. Y te sientes solidario con los pueblos y culturas que la poblaron, que estuvieron antes que nosotros para dejarnos su huella. Pero José Ramón no se conforma solo con eso. El quiere dejar la huella de su paso por la vida, como lo hicieron los que pasaron por aquí antes que el, creando elementos nuevos, con personalidad creativa y única, como se puede comprobar en su amplia obra urbana.  Con conceptos muy aragoneses - hasta en los textos que acompañan a sus obras está lo aragonés-. La  fabla  es la lengua que emplea para dar texto a sus obras, no para hacer política barata con el idioma, si no para mostrarle al mundo la solidez de las raíces culturales de nuestra tierra. Cada obra que vemos  la explica con la seguridad y solidez de un catedrático. Para sentir la historia, para sentir el arte no es necesario un título. Simplemente se necesita caminar por la vida con el “receptor” de nuestros sentidos activado, como lo hace José Ramón Lóbez. Contemplar sus trabajos con la piedra resulta reconfortante.

CAL

MUSEO XUL SOLAR

MUSEO XUL SOLAR

Alejandro Xul Solar (Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari, 1887-1963), es uno de los representantes más singulares de la vanguardia en América Latina. En 1912 partió rumbo a Europa donde permaneció hasta 1924, residiendo en Italia y en Alemania y realizando frecuentes viajes a Londres y París. A su regreso, participó activamente de la renovación estética propuesta por el grupo editor del periódico Martín Fierro (1924-1927). Amigo de Jorge Luis Borges, ilustró varios de sus libros y colaboró en varios de sus emprendimientos editoriales como la Revista Multicolor de los Sábados y Destiempo .

De una vasta cultura, sus intereses lo llevaron al estudio de la astrología, la Cábala, el I Ching, la filosofía, las religiones y creencias del Antiguo Oriente, de la India y del mundo precolombino además de la teosofía y la antroposofía, entre muchas otras ramas del saber.

Se ocupó también de la creación de dos lenguajes artificiales –el neocriollo y la panlengua– y del panajedrez; propuso una modificación de la notación musical y del teclado de piano e ideó un teatro de títeres para adultos, entre muchas otras cosas.

Enlace al museo: http://www.xulsolar.org.ar/index2.htm

EXPOSICIÓN DE JUAN CARRILLO

EXPOSICIÓN  DE JUAN CARRILLO

DESCUBRIENDO ESPACIOS de Juan Carillo (Zaragoza 1972). Caja Duero. Pza. Aragón, 5 (entrada Pº La Constitución). De lunes a Sábado de 18.00 a 21:00h, domingos y festivos 11:00 a 14:00h. Desde el 15 de febrero hasta el 12 de marzo de 2008.

Tengo el catalógo y me parece muy interesante. Nos vemos en la inauguración, si no pasa nada raro...

 

EXPOSICIÓN PRIMER DELITO

EXPOSICIÓN PRIMER DELITO

Nuestra compañera Fabi expone en LA ESCUELA DE ARTE de Zaragoza (pza. de los sitios) con su grupo "PRIMER DELITO"

Página web (blog) http://www.primerdelito.com

 

 

LA FOTOGRAFÍA Y LA PINTURA

LA FOTOGRAFÍA Y LA PINTURA

Desde que apareció la fotografía hubo pintores que se interesaron por ella, como medio de representación y como inspiración, incluso más que eso, copiándolas en sus cuadros. Te sorprenderá saber quienes la has usado...y lo curioso que es este artículo del blog fogonazos:

http://fogonazos.blogspot.com/2006/11/baile-de-sombras_06.html

 

BLOG DE MUJERES PINTORAS

BLOG DE MUJERES PINTORAS

http://mujerespintoras.blogspot.com/

 

Una buena visión de Dios

http://www.youtube.com/watch?v=ciW1ANz79Tc&feature=related

Arte y más: Anya Gallacyo

Arte y más: Anya Gallacyo

ANYA GALLACCIO Nacida en Glasgow, Escocia, en 1963, es una de las principales artistas británicas de los años ’90 aunque ha logrado mantenerse independiente de los “Young British Artists.” En sus obras, la mayor parte de ellas instalaciones, el proceso de cambio constituye la esencia de la mismas. Utilizando materiales como el chocolate, el hielo, las manzanas, las flores o las plantas, la artista juega con elementos como la descomposición, el derretido u otras alteraciones orgánicas. Sus obras son más bien eventos que objetos, marcando en ellas dos puntos de referencia: creación y destrucción. Como algunos artistas asociados al Art Povera, Anya Gallaccio limita la duración de sus proyectos, haciendo de su obra un acontecimiento casi teatral. La obra de Anya rompe con el concepto de posesión tangible tan relacionado con nuestra sociedad de consumo. Ha expuesto en importantes exposiciones colectivas internacionales importantes y ha realizado varios proyectos para la Serpentine Gallery en Londres. En la actualidad vive y trabaja en Londres.Texto tomado de arte10.com/museo/nmacAdvertencia sobre las páginas web de abajo: las dos primeras están en inglés pero si se entra por GOOGLE y se  le da a traduzca esta página, hay frases para mondarse…por ejemplo traduce “links” por “acoplamientos” (tampoco estaría mal ver algunos).  

http://www.artnet.com/artist/6676/anya-gallaccio.html

 

http://www.tate.org.uk/britain/exhibitions/turnerprize/2003/gallaccio.htm

 

http://www.fundacionnmac.com/spanish/coleccion.php?id=101

Arte y más: Tracey Emin

Arte y más: Tracey Emin

Tracey Emin: Londres, 1963 (Biografía en “Masdearte”)

http://www.masdearte.com/item_artistas.cfm?noticiaid=6184 

 Artista británica. Se forma en el Maidstone School of Art y en el Royal College of Art de Londres. Utiliza su biografía como material principal de su obra, siendo característica su versatilidad a la hora de utilizar materiales: textos, pintura, dibujo, escultura, textil, vídeo, instalaciones... Una de sus obras más representativas es CV Cunt Vernacular (1997), presentada en la Tate Modern, y que constituye una narración en primera persona de su tumultuosa vida: nacimiento en Londres, niñez en Margate, víctima de una violación a los 13 años, promiscuidad, absentismo escolar, dos abortos, intentos de suicidio... Nominada al Turner Prize en 1999 con su obra “the bed”…

 

En la cama con Tracey Emin  (artículo de “El mundo”)

 

http://www.elmundo.es/1999/10/21/cultura/21N0118.html

 …Mi cama, de Emin, se encuentra en el centro de la primera sala y atrae como un imán la atención del público. Junto al lecho, dos botellas de vodka y una de zumo, un montón de kleenex sucios, bragas y compresas usadas, un cenicero lleno de colillas, condones, tampones, anticonceptivos, gel lubricante, tiritas viejas, un muñeco de peluche...

La cama de marras no es más apta para estómagos sensibles. Las sábanas arrugadas están estampadas con huellas de neumático, manchas de orín y de otro origen indefinible; el edredón, impregnado de sudor, amarillea; las plumas se escapan de las almohadas. Encima del lecho, un letrero luminoso informa: «Cada parte de mí está sangrando». En las paredes, algunos de sus dibujos y un tapiz con la palabra «Joder» en lugar prominente…

 

 http://www.tracey-emin.co.uk/tracey-emin-home.html

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Tracey_Emin

 

http://www.saatchi-gallery.co.uk/artists/artpages/tracey_emin_my_bed.htm

María Angeles Latorre

María Angeles Latorre

Mª Angeles Latorre . “La pintura es sentir “

 

En el medievo, ningún pintor se consideraba un genio, ni nadie los veía como tal. Eran artífices trabajando junto a otros en su taller. Solían entrar como aprendices en el ritmo de trabajo y solo, a veces,  iban pasando gradualmente a colaborar en la obra. Así salió Leonardo de las manos de Verrochiom, Rafael de las de France, o Giotto de las de Cimabue. Eran prácticamente trabajadores anónimos. Fue a partir del Renacimiento cuando las cosas empezaron a cambiar. El valor material de la obra crece. Los artistas empiezan a dejar de ser trabajadores manuales para convertirse en elementos “intelectuales”. El resultado es la exaltación del artista tal y como lo vemos en la actualidad donde parece que si no sales en los periódicos con una buena crítica no eres pintor o artista. Pero en esa vorágine de exaltación del arte, excesiva en muchos casos y donde intervienen intereses de todo tipo -económicos, culturales, sociales, intelectuales, políticos, mediáticos, etc.- surge un nuevo fenómeno: el artista “dual”. Si,  ese que se dedica a su trabajo “normal” y a su vida “normal” pero que siente la necesidad de expresarse. Se pinta, se modela, se escribe, se poetiza, se fotografía, se compone música por expresar algo que viene de lo más recóndito de nuestro ser. Y no  se presentan a certámenes de arte, ni les darán –nunca se sabe- el “Isabel de Portugal” a la plástica.

 Si, hay  personas que después de una dura jornada o semana de trabajo se dedican a “crear”. Desde ese  mismo momento se convierten en seres “creadores” y generadores de cultura. Millones y millones de seres han pasado y pasan por la vida sin tener ninguna necesidad de escribir o pintar, incluso algunos habiendo vivido experiencias de lo más excitante.

Y esa especie de “dolencia artística” e inevitable que denominamos “necesidad expresiva” también la tiene Mª Angeles Latorre, quizá influida, sin saberlo, por su madre ”de niña la veía dibujar con frecuencia y me quedaba observándola  con admiración” nos cuenta. Esta mujer de La Almunia se considera ama de casa –que no es poco-  Pero en lo referente a  su pintura  ella no le da importancia. No se siente pintora con dones especiales. Mª Angeles “pinta por pintar”-son sus palabras-. Pero eso no es cierto. Es algo más profundo e insondable. Es algo inherente al ser humano con sensibilidad. No hay creación posible sin un flujo interno que sólo se produce en ciertas personas. Y Mª Angeles es una de ellas. Para quien la pintura es un medio de sentir y transformar.

A la vez que contemplamos sus cuadros hablamos de los mismos. Los muestra como un aspecto más de su vida pero se equivoca. Mientras los miro recuerdo una reflexión de Hauser sobre las pinturas de Altamira: “quién  pintó esto, aunque cazase con otros cazadores, dejó,  por un momento, la exigencia de sus deberes para entrar en la libertad de su creatividad e imaginación”. También eran artistas duales. No solo se conformaban con sus quehaceres cotidianos, necesitaban expresar lo que llevaban dentro. Y en el caso de  Mª Angeles Latorre, como muchos pintores anónimos, ocurre lo mismo.

Sobre lo que hace  le gusta la pintura con volumen, con masa. Le apasiona el color. Nombra con especial cariño y admiración a Fabiola Gil con la que comparte muchos momentos creativos: “me hace ser más libre y expresiva. Experimentar con texturas y colores se convierte en una obsesión para mí. Me encanta el volumen en la pintura y tratar materiales como la arena, sentirlos y transformarlos  para conseguir resultados de más textura y relieve” y lo cuenta con la satisfacción de lo bien hecho. Y esa forma de hacer se ve, por ejemplo,  en sus flores, que destacan en sus cuadros como queriendo salir de un  plano,  para adquirir una dimensión más en el espacio real. Y la representación cromática es viva, limpia, sincera y sin tapujos, penetrando por nuestra retina como un flechazo de sensaciones agradables.

Mª Angeles Latorre no se considera artista –eso dice-  pero pertenece al privilegiado club de quienes pasan por la vida teniendo algo que decir, algo que contarnos para el enriquecimiento colectivo.

 CAL

Jesús Langarita. Poetizar el espacio

Jesús Langarita. Poetizar el espacio

 En alguna ocasión nos hemos preguntado ¿como es posible que de una piedra, de un trozo de materia inerte,  pesado y apagado, el artista pueda conseguir una fuerza y energía insospechadas en ese basto reducto de naturaleza? El buen escultor nos hace ver más allá y evidencia que las piedras tienen alma , haciendo brotar de su interior, a través de su forma, color y textura una serie de sensaciones capaces de enervar al espectador y que a través de su contemplación, sea partícipe en la conclusión de la obra. Conclusión, si. Pues ninguna obra concluye hasta que no es admirada, adquiriendo con ello infinitos acabados. Cuando miramos una obra nos convertimos en cómplices de la misma, haciendo que esa obra adquiera una aureola que la convierte en única e irrepetible. “Mis piezas son mis textos, mi forma de poetizar el espacio” nos indica Jesús Langarita con la misma seriedad con la que trabaja la piedra de Calatorao, su pueblo de adopción. Por que ser artista y residir en Calatorao es incompatible con la insensibilidad hacia este regalo que la naturaleza nos ofrece en esta localidad y que los aragoneses, con injustificada modestia, llamamos “piedra”. Cualquiera que esté exento de ese miramiento que nos caracteriza, elevaría a esta piedra, sin contemplaciones a la categoría de “mármol fino y único en el mundo”. Y este mármol  se encontró con J. Langarita para hacer poesía entre los dos. Y lo consiguen. Poesía que no solo invita a la contemplación si no a participar en ella, pues sin darnos cuenta, inconscientemente, nuestros dedos se convierten en intratables detectores deseosos de entrar en contacto con los volúmenes y las formas que Jesús nos presenta en su obra. Y nos hacemos partícipes -es lo que pretende-  y cómplices de la misma. Jesús Langarita, nació en Salillas de Jalón y desarrolla su actividad artística en Calatorao, donde reside. Aunque la inquietud por el arte siempre ha vivido con él, comienza a trabajar la escultura en 1984. Este autodidacta de excelente formación, nos ha mostrado  su obra en diversas exposiciones, pudiendo contemplar una buena parte de la misma como escultura urbana. La Almunia de Doña Godina acoge de forma permanente alguna de sus obras en la Plaza de La Paz, así como el “Monumento a la Comarca” en la misma localidad. En su acogedor estudio-taller hay una buena muestra de su huella escultórica  : “El viejo y el mar”, “El soñador”, “La espera”….son ejemplos de su buen hacer, que invitan  como digo,  no solo a contemplar si no a tocar, a sentir, a experimentar sensaciones únicas e irrepetibles. En definitiva a ser partícipes y cómplices de su obra. Pero Jesús no es conformista. Su espíritu artístico es inquieto y no solo esculpe si no que también pinta. Y del mismo modo, con esta técnica,  poetiza. En su amplio taller, exigen, reivindican su lugar en nuestra retina, sus cuadros al óleo. Y sus lienzos, en esa reivindicación, se abren paso entre esculturas para atraer nuestra atención exigiendo la importancia que merecen. Muchos de ellos son homenajes a los ídolos del artista. A esas referencias que todos tenemos en función de nuestros gustos artísticos. Y ahí están homenajeados algunos como Miró, Picasso, Modigliani, su admirado y contemporáneo Oswaldo Guayasamín (del que gusta destacar la fuerza expresiva y de denuncia de este ecuatoriano universal) o su particular versión de “La última cena” –en la que lo encontramos trabajando en su estudio-  Son muestras también de su quehacer pictórico. Jesús Langarita, como cualquier persona con sensibilidad realiza su obra después de un proceso de meditación y maduración (consciente o no), pues todo está influenciado. Pero todo es enriquecido y nuevo para mostrarnos  una nueva realidad: su realidad. Por que el arte es, si se me permite la expresión, como un virus que muta y se transforma en cada ser y en cada artista para ofrecer, como en cualquier sistema evolutivo, lo mejor de nosotros mismos.   CAL 

María Pilar Langa

María Pilar Langa

 Ilusión por la pintura  

           En la madurez de la vida  es sencillo comprender la importancia que tiene, para cualquier ser humano, la conservación y la memoria de su experiencia anterior, de su infancia. Si definimos como tarea creadora  la realización de algo “nuevo”, se trate de algo que estamos viendo, o de sentimientos, recuerdos, vivencias, etc. podemos determinar que un elemento primordial es el reproductor. Este esta estrechamente vinculado a nuestra memoria. El hombre revive rastros de antiguas percepciones. Si un artista rememora el paisaje de su infancia, esta recreando impresiones vividas. Incluso si pintamos al natural, no hacemos más que reproducir algo que tenemos delante pero con el condicionante de nuestro recuerdo. El resultado es algo”nuevo”pero impregnado de nuestra personalidad genética y  vivencial.

 

           María Pilar Langa cuando habla de su pintura lo hace rememorando su infancia. Eran tiempos difíciles. De posguerra. De blanco y negro. Pero esta pintora perteneciente al Colectivo de Artistas de Valdejalón,  tuvo una infancia lo suficientemente oxigenada como para que sintiera la inquietud del arte. Pero se quedó ahí. Como el genio que duerme en las ramas, que diría Béquer. Fue mucho más tarde, en su madurez, cuando las sirenas del arte resonaron su canto para atraer a Mª Pilar al lugar donde su alma artística estaba. ¿Por que es esto así? ¿Por qué después de años, una persona retoma sus orígenes artísticos primarios?  Se ha demostrado científicamente que la actividad artística, es un elemento clave en  los niños. A medida que ese niño o niña crece, cuando se acerca a la adolescencia, empieza a desilusionarse y apartarse del dibujo. En general lo llegan a dejar por completo. Pero por fortuna en el caso de esta pintora de Epila no ha sido así.  Alcanzada la madurez, su infancia la llamó. Y recordó que estaba impregnada de entorno familiar. De las habilidades de su madre en diferentes manualidades, del olor a libros. De su abuela y sus afanes por la cultura para su nieta en aquellos tiempos oscuros de  sección femenina. Recordó sus  lápices y sus pinturas de niña y, como no,  la ancestral y natural sabiduría del trabajo de su padre en esos tiempos difíciles ¿Cómo la hija de un pastor podía hacer aquello? Se preguntaba el entorno más incrédulo e insustancial, cuando la joven presentaba sus dibujos.

         

           Y de ese germen renació la llama del arte en Mª Pilar. Que es inconformista. Los inconformistas no se quedan a verlas pasar. No ha querido renunciar a mostrarnos lo que lleva dentro. Y se puso en marcha. Cogió sus materiales y se fue a perfeccionar su técnica con los mejores, y llamó a la puerta de la familia Cañada donde quedó impresionada por su estilo único. Óleo, pastel, carboncillo, acuarela …. Cualquier formato le parece interesante. El argumento es expresar la inquietud que lleva dentro. Coquetea, como dice ella, con el abstracto y el expresionismo. Pero no puede negar que lo suyo es lo figurativo.

 

          Y ahí están los resultados. Riqueza y variación en los temas. Elementos estudiados en su composición con la magia de una veladura invisible, nos transportan hacia su mundo para compartirlo con nosotros, para hacernos cómplices y  solidarios.  Y lo consigue. Perchas con vestidos y complementos de otras épocas, que exigen su espacio vital en nuestra retina,  para recordarnos una época pretérita pero a la vez presente. O la sutil magia femenina, ajena al mundo exterior, mostrado en el contraluz de una ventana, en un “Tomando café” relajadamente reflexivo y solitariamente melancólico. O la delicada composición de sus “vidrios”y “porcelanas” que con un atisbo de escorzo, se enfilan en estantes de cuidada perspectiva. Si, este es el resultado. Fruto de un trazo decidido, armonioso y sin complejos, que a través de su paleta de estudiados y reflexionados tonos nos transporta, silenciosamente a su yo más personal.

 

CAL